El viernes pasado, a las 19:48 horas, se activó una alarma silenciosa por botón de pánico en la Farmacia Guadalajara, ubicada en la intersección de la Avenida Morelos con la calle Constituyentes, en la colonia Centro, generando un despliegue de seguridad.
Una patrulla de la policía, con elementos de seguridad pública, llegó de inmediato al lugar. Allí, los oficiales entrevistaron al jefe de seguridad de la farmacia, J.D.H.S., de 22 años, quien relató lo sucedido:
Un hombre llegó a la entrada del establecimiento con uno de sus hijos menores, y le pidió abrir y cerrar las puertas de acceso mientras pedía propinas a los clientes.
Al ser advertido por el personal de seguridad sobre que esa conducta no era permitida, el sujeto reaccionó con agresividad, lo que obligó a activar el botón de pánico.
Sin embargo, al momento en que los oficiales llegaron al sitio, el hombre y sus hijos ya se habían retirado, dejando atrás una estela de tensión e incertidumbre.
Este incidente ocurrió a menos de seis días de que la misma cadena de farmacias fuera protagonista de un par de robos ocurridos a finales de diciembre, en los que, lamentablemente, no se logró la detención de los responsables.
Ante estos hechos, se hace más evidente la urgente necesidad de reforzar la vigilancia y seguridad en la zona, para evitar que situaciones como estas se repitan y afecten la tranquilidad de empleados y clientes.








