José María Morelos.— Mientras en otras comunidades del municipio el calor y la falta de lluvia han encendido las alertas por la sequía, en Aguada La Presumida el panorama es distinto: las aguadas mantienen agua y los campesinos han tenido que ajustar horarios para seguir trabajando sin exponerse a las altas temperaturas.
Juan Luis Caamal Segura, comisariado ejidal de la comunidad, señaló que las lluvias registradas desde inicios de año ayudaron a conservar humedad y evitar que las aguadas se secaran, como ocurrió hace tres o cuatro años.
Explicó que actualmente el campo sigue activo, aunque con modificaciones en las jornadas laborales. Antes, los trabajadores salían desde las cinco de la mañana y regresaban alrededor de la una de la tarde; ahora inician más tarde y retoman actividades después de que baja el calor.
“Estamos trabajando de siete a una, y luego otra vez como a las cuatro de la tarde”, comentó.
El representante recordó que en temporadas pasadas las aguadas desaparecían por completo entre enero y febrero, afectando tanto a personas como a animales. Hoy, aseguró, todavía conservan niveles altos de agua.
Las aguadas no solo abastecen a fauna como tortugas y lagartos, sino también apoyan actividades domésticas. Según explicó, algunas familias aún utilizan esa agua para cocinar alimentos.








