Agencias .- Aunque el aguacate es uno de los ingredientes más representativos de la gastronomía mexicana, su uso suele limitarse a platillos salados como guacamole, tacos o tortas.
Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a llamar la atención una preparación poco común: el agua de aguacate, una bebida refrescante que rompe con las tradiciones culinarias más conocidas.
Especialistas en nutrición señalan que el aguacate, además de ser versátil, contiene grasas saludables, potasio y antioxidantes que pueden aprovecharse también en bebidas.
Al mezclarse con agua, limón y un toque de azúcar o endulzante natural, se obtiene una opción distinta a las clásicas aguas frescas de jamaica, horchata o tamarindo.
Esta bebida ha generado curiosidad en redes sociales y en espacios gastronómicos, donde cocineros y aficionados experimentan con recetas que incluyen ingredientes como vainilla, miel o incluso hierbabuena.
Su textura ligera y sabor suave la convierten en una alternativa para quienes buscan opciones menos ácidas y con mayor sensación de saciedad.
Aunque no es una preparación tradicional, el agua de aguacate refleja la capacidad de la cocina mexicana para reinventarse y aprovechar ingredientes cotidianos de formas inesperadas.
Para algunos, se trata de una rareza; para otros, de una bebida refrescante que podría ganar un lugar en la mesa durante la temporada de calor.








