Armando Chi Tamay, productor de plátano en el municipio de José María Morelos, afirmó que, aunque su producción enfrenta varios retos, mantiene una visión optimista y tiene planes de ampliar su siembra.
“Vamos poco a poco, pero ahí la llevamos”, comentó el campesino, quien actualmente trabaja con dos hectáreas: una de plátano manzano y otra de plátano bárbaro.
Explicó que parte de su plantación es nueva, por lo que aún no tiene un cálculo exacto de la cosecha actual, pero estima que podría alcanzar una tonelada y media por ciclo, conforme avance el desarrollo de las plantas.
Chi Tamay destacó que el plátano manzano tiene buena demanda, pero señaló que muchos productores enfrentan dificultades por la falta de apoyos.
“La inversión es lo que a veces no nos permite ampliar. La limpieza del terreno cuesta, igual que el mantenimiento”, indicó.
Agregó que cada poceta le representa un gasto de 40 pesos, incluyendo siembra y semilla, sin contar otros costos operativos.
En el caso del plátano bárbaro, mencionó que su producción ha sido afectada por aves, aunque ha logrado mantener ingresos gracias a la venta de hojas, que comercializa en paquetitos de 15 pesos.
A pesar de estas complicaciones, Don Armando sigue apostando por el campo. “Este trabajo tiene futuro, sólo hace falta un poco más de apoyo”, concluyó.








