José María Morelos.— Don Eulogio May Moo, campesino con décadas de experiencia en el trabajo de la milpa, aseguró que las condiciones climáticas han cambiado de manera considerable y ya no permiten sembrar como se hacía anteriormente, cuando las lluvias llegaban a tiempo y eran suficientes para garantizar buenas cosechas.
Entrevistado, relató que durante muchos años trabajó entre 150 y 200 mecates de milpa, utilizando únicamente hacha y machete. En ese entonces, explicó, el tiempo era más estable y permitía sembrar maíz, frijol, tomate, hibes y diversas variedades de chile, como habanero, verde, dulce y catín, sin necesidad de sistemas de riego.
Indicó que la preparación de la milpa se realizaba respetando los ciclos naturales, con la tumba y quema en época de sequía, para después sembrar cuando comenzaban las lluvias, las cuales eran constantes y bien definidas.
No obstante, señaló que desde hace aproximadamente 30 o 40 años el clima comenzó a comportarse de forma distinta. Actualmente, dijo, las lluvias son irregulares y muchos campesinos dependen exclusivamente del riego para poder cultivar.
Don Eulogio agregó que a estos cambios se suman problemas de salud que le impiden seguir trabajando el campo, debido a una afección en la pierna. Su testimonio refleja las dificultades que enfrentan los campesinos ante el cambio climático y la pérdida de las prácticas agrícolas tradicionales.








