En José María Morelos, se encuentra Don Alfonso Sandoval y Santos, un hombre de 82 años que, a pesar de su edad, continúa trabajando la tierra con dedicación y esfuerzo.
Originario de Yucatán, Don Alfonso aprendió el oficio del campo de su padre, un campesino que vivió hasta los 104 años. Después de trabajar 30 años como taxista, decidió regresar a la agricultura cuando su vista comenzó a fallarle y ya no pudo conducir de noche.
“Taxear es día y noche, y me dio miedo accidentarme. Entonces lo dejé y me puse a trabajar otra vez en el campo”, explica Don Alfonso.
Actualmente cultiva melón, pepino, calabacita y maíz. También produce limón, aunque lamenta que el precio haya caído considerablemente. “Hace dos meses el kilo de limón estaba en 300 pesos, pero mi limón apenas estaba verde y no pude venderlo. Ahora que está bueno, está por los suelos, a 40 pesos”, comenta.
Don Alfonso tiene tres hectáreas de terreno, pero denuncia que no recibe apoyo gubernamental. “Estoy fuera del programa Sembrando Vida. Dicen que a los 60 años se da, pero a mí nunca me ha llegado nada”, señala.
A pesar de las promesas, muchos campesinos de la zona han sido olvidados o engañados. Don Alfonso y su esposa hicieron un gran esfuerzo para comprar paneles solares que les permitieran mantener su producción.
“El trabajo en el campo es duro, pero mientras tenga fuerzas, seguiré sembrando”, concluye Don Alfonso, quien representa la lucha diaria de muchos campesinos que, sin ayudas, continúan alimentando al país con dignidad y esperanza.








