José María Morelos. – Después de 25 años dedicado a la venta de piedra, Alfredo Rodríguez Castillo asegura que actualmente enfrenta una etapa complicada, debido a la baja demanda y al aumento de los gastos para mantener esta actividad.
Explicó que un viaje de piedra tiene un precio de alrededor de mil 500 pesos, mientras que los costos de combustible y mantenimiento han aumentado. Señaló que para conseguir material de buena calidad debe recorrer unos 18 kilómetros de ida y la misma distancia de regreso.
“Hace como un mes troné, me descapitalicé con tanta gasolina. Le dije a mi amigo que ya no podía seguir yendo, porque me estaba comiendo el gasto. Entonces busqué piedra aquí cerca, por el crucero de San Diego, porque ya no me resultaba ir tan lejos por un solo viaje”, relató.
El vendedor señaló que en temporada buena puede realizar hasta cuatro viajes diarios, pero actualmente hay días en que apenas consigue uno. Por ello, combina la venta de piedra con trabajos en el campo para obtener ingresos adicionales y continuar con este oficio.








