Por Walter Can
José María Morelos.- La disminución de la ceremonia maya del Ch’a’ Cháak, utilizada tradicionalmente para pedir lluvias, coincide con el difícil panorama que enfrentan los productores de maíz en comunidades rurales de Quintana Roo, donde la sequía ya ocasiona importantes afectaciones a los cultivos.
El campesino Arsenio Camal, originario de la comunidad de Tabasco, señaló que el ritual solía realizarse entre mayo y junio, cuando aún era posible favorecer el desarrollo de las siembras.
Sin embargo, en varias localidades la tradición dejó de practicarse desde hace aproximadamente ocho años, debido a la falta de organización comunitaria y a los recursos necesarios para llevarla a cabo.
Indicó que el Ch’a’ Cháak requiere la participación de un sacerdote maya, así como insumos y utensilios que deben ser gestionados por los propios ejidos.
Mientras en Yucatán la ceremonia aún permanece vigente en diversas comunidades, en Quintana Roo son cada vez menos los pueblos que la conservan.
Arsenio Camal advirtió que la falta de lluvias ya provocó pérdidas superiores al 50 por ciento en algunas milpas y que, además de la sequía, las plagas y animales silvestres agravan la situación del campo, reduciendo las expectativas de cosecha para este ciclo agrícola.









