JOSÉ MARÍA MORELOS.- La comunidad de Santo Domingo, en la zona rural de este municipio, pasó de tener entre 10 y 16 familias a quedar habitada únicamente por una, situación que refleja el despoblamiento registrado durante las últimas décadas.
Concepción Yam, campesino y ejidatario, señaló que la mayoría de los habitantes abandonó la comunidad en busca de mejores oportunidades, mientras él decidió permanecer para trabajar sus tierras y conservar la actividad agrícola en el poblado.
Además del éxodo de familias, el productor indicó que el deterioro del camino de acceso ha contribuido al aislamiento de Santo Domingo, ya que el ingreso en vehículo resulta cada vez más complicado, especialmente durante la temporada de lluvias.

Pese a las dificultades, Concepción Yam continúa cultivando diversos productos que posteriormente comercializa de manera directa en la cabecera municipal de José María Morelos, actividad que representa su principal fuente de ingresos.
El campesino consideró que mejorar el camino permitiría facilitar el traslado de personas y mercancías, además de generar mejores condiciones para quienes aún viven y trabajan en la comunidad.
Asimismo, expresó su esperanza de que el reconocimiento de Santo Domingo como comunidad indígena facilite la gestión de recursos para rehabilitar la infraestructura y contribuir a frenar el abandono de esta localidad rural.








