José María Morelos, Q. Roo.- Durante la celebración de la Misa de Pascua en la parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, el párroco exhortó a la comunidad a fortalecer la unidad familiar y social, evitando actitudes como la envidia, el egoísmo y la soberbia.
En su mensaje, centrado en el significado de la Resurrección de Cristo, el sacerdote destacó que “el ser humano necesita el calor del amor para estar plenamente vivo”, comparándolo con los botones de las flores que requieren del sol para abrirse.
Asimismo, utilizó la metáfora de la levadura para explicar la importancia de cuidar el corazón y las relaciones humanas.
“No dejes que entre la levadura de la discordia en tu corazón, la levadura de la envidia, del egoísmo o de la soberbia”, expresó ante los fieles reunidos .
El párroco también subrayó que la unidad es un signo de la presencia de Dios, por lo que invitó a las familias a fomentar hábitos que la fortalezcan, como compartir el tiempo, respetar normas en el hogar y mantener la comunicación.
“Hay que invertir para salvaguardar la unidad”, señaló.
Durante la homilía, explicó que así como el pan puede transformarse con la levadura, la vida cristiana debe mantenerse firme y “compacta”, evitando aquello que divide. Añadió que el amor y la educación son fundamentales para formar personas generosas, dejando atrás actitudes egoístas propias de la inmadurez.
Finalmente, el sacerdote recordó que la convivencia entre generaciones debe basarse en el equilibrio entre la energía de los jóvenes y la experiencia de los mayores, a fin de construir comunidades más sólidas.
“Tenemos que aprender a conciliar lo nuevo con lo antiguo para llegar más lejos”, concluyó.









