José María Morelos.— El descenso inusual de temperaturas en la región comienza a dejar señales visibles en el entorno natural. Aves muertas en parcelas y el antecedente de fauna afectada durante sequías pasadas mantienen en alerta a productores del ejido Tabasquito.
Miguel Ku Balam relató que encontró dos palomas sin vida debajo de unas matas de coco, dentro de su terreno.
“Hoy en la mañana, cuando fui a la parcela, había dos tiradas; eso quiere decir que está bajando mucho la temperatura y no están adaptadas a este ciclo”, expresó.
El productor recordó que hace dos años, durante una sequía prolongada, también se registró mortandad de fauna silvestre.
“En aquella ocasión vimos tejones y pájaros muertos por la falta de agua y alimento. Fue muy fuerte”, comentó.
Señaló que las condiciones actuales podrían anticipar un panorama complicado para los próximos meses, pues tras el frío extremo podrían presentarse periodos de escasas lluvias, lo que impactaría nuevamente a la flora y fauna local.
A su consideración, estos fenómenos reflejan los efectos del cambio climático y de actividades humanas como la tala y los incendios forestales.
“Todo se altera, la naturaleza ya no está en su tiempo normal”, afirmó, al advertir que el equilibrio ecológico en la región se encuentra cada vez más vulnerable ante los cambios bruscos del clima.









