JMM — La dirección de Servicios Generales, a cargo de Felipe Sierra, avanza en el mantenimiento del sistema de drenaje con un 60 a 70% de los sistemas ya atendidos, pero enfrenta retos importantes como el robo de alcantarillas y la acumulación de materiales de construcción en las calles.
El robo de tapas y rejillas pone en riesgo la seguridad vial y el funcionamiento del drenaje. Para evitarlo, se han implementado medidas como el punteo y soldadura de rejillas por parte de herreros, lo que impide su sustracción y facilita su apertura solo durante labores de limpieza.
Otro problema recurrente es que el polvo y restos de materiales de construcción que algunos ciudadanos dejan en las aceras son arrastrados por la lluvia hacia las alcantarillas, saturando el sistema y generando obstrucciones.
El funcionario señaló que la dirección de Obras Públicas debe implementar regulaciones más estrictas para evitar esta contaminación.
A pesar de estas dificultades, el avance en limpieza y reparación ha sido constante, logrando que las lluvias recientes no provoquen colapsos graves en zonas vulnerables.
Por último, hizo un llamado a la población para colaborar evitando el robo y contaminación, y a las autoridades para reforzar normativas que protejan el sistema de drenaje.









