El Rancho El Tarro, ubicado en el Ejido El Martirio de José María Morelos, con sus 50 años de existencia, se consolida como una de las ganaderías más representativas de José María Morelos.
Fundado en 1974 por empresarios yucatecos y adquirido por Tomas Velo (+) poco después, el rancho ha sido testigo de importantes transformaciones en el sector ganadero a lo largo de las décadas.
En sus primeros años, El Tarro se dedicó a la ganadería comercial y de exposición. Con el paso del tiempo, Ángel Velo López, hijo del fundador, y su familia tomaron las riendas del rancho, adaptándose a las nuevas circunstancias.
Hace ocho años, decidieron incursionar en la ovinocultura, adoptando la raza Katahdin para diversificar su actividad y asegurar su viabilidad a largo plazo.
A pesar de los retos enfrentados, como la falta de apoyos gubernamentales y los cambios climáticos, la familia ha logrado mantener su legado. “Con lo poco que tenemos, seguimos adelante. La ganadería no solo es un trabajo, es una pasión”, afirma Ángel.

Aunque varios ganaderos de la región han cerrado sus puertas debido a estas dificultades, El Tarro ha sabido adaptarse, invirtiendo en nuevas áreas como la ovinocultura, un negocio rentable y prometedor.
La creciente demanda de carne de borrego en la Riviera Maya ha beneficiado a la ganadería, especialmente con productos como la barbacoa y los cortes finos, que continúan ganando popularidad.
Este mercado en expansión ofrece nuevas oportunidades para el rancho, asegurando su futuro.
Así, con 50 años de historia, el Rancho El Tarro sigue siendo un símbolo de perseverancia y adaptación, demostrando que la tradición ganadera de José María Morelos continúa viva.








